Meetr

Cómo conseguir proyectos como implantador de ERP (Sage, Odoo y similares)

8 min de lectura

Si tu consultora implanta Sage, Odoo u otros sistemas ERP, es posible que buena parte de tus proyectos lleguen por recomendaciones. Un cliente satisfecho habla de ti a otra empresa, aparece una necesidad y acabas participando en un nuevo proyecto.

Es una forma válida de conseguir clientes. El problema empieza cuando las recomendaciones dejan de llegar y no tienes otro canal capaz de generar oportunidades.

Tampoco resulta práctico salir a contactar con cualquier pyme que todavía trabaja con hojas de cálculo o utiliza un ERP antiguo: el mercado es demasiado amplio y no todas esas empresas necesitan cambiar de sistema. Conseguir proyectos de implantación de ERP exige seleccionar mejor a quién dirigirse, detectar situaciones donde puede existir una necesidad y explicar por qué tu consultora merece una conversación.

Por qué el catálogo de funcionalidades no vende

Facturación, contabilidad, inventario, compras, ventas, gestión de clientes e informes: si revisas las propuestas comerciales de diferentes proveedores de ERP, encontrarás funcionalidades similares. Cambia la plataforma, cambia la forma de implantarlas y cambia el grado de especialización, pero muchas presentaciones comerciales terminan pareciéndose.

Cuando una consultora se limita a enumerar módulos, al comprador le resulta difícil entender qué la diferencia de las demás, y el precio puede convertirse en el principal criterio de comparación. El problema no es que las funcionalidades carezcan de valor, es que por sí solas no explican cómo se resolverá una dificultad concreta del negocio.

Una empresa que gestiona el inventario en varias hojas de cálculo puede estar sufriendo errores de coordinación entre almacén, compras y administración. Otra puede necesitar integrar la facturación con su operativa porque ha abierto nuevas sedes. Ambas podrían beneficiarse de un ERP, pero no están comprando lo mismo.

La propuesta comercial debería empezar por el problema que necesita resolver la empresa y por la experiencia que tienes trabajando en situaciones parecidas. El software es parte de la solución, no el argumento comercial completo.

El límite de depender de referencias y boca a boca

Las recomendaciones tienen una ventaja evidente: el contacto llega con un grado de confianza previo. Pero esa confianza no convierte el boca a boca en una fuente de oportunidades que puedas activar cuando lo necesites.

Depende de que un cliente recuerde tus servicios, conozca a alguien con una necesidad y decida recomendarte. Puedes hacer un buen trabajo y mantener relaciones excelentes con tus clientes sin que eso se traduzca en un flujo continuo de nuevos proyectos.

Cuando la captación depende exclusivamente de las referencias, resulta difícil decidir qué sectores desarrollar, qué tipo de proyectos priorizar o cómo compensar una caída de oportunidades. Una estrategia de prospección propia permite actuar sobre esas variables: seleccionar empresas que encajan con tu experiencia, investigar qué está cambiando en su negocio y plantear conversaciones relacionadas con necesidades concretas.

Eso no significa abandonar las referencias ni sustituirlas por envíos masivos de mensajes comerciales. Significa disponer de otra forma de acceder al mercado y comprobar si existe demanda para los proyectos que te interesa implantar.

Si tu único plan de captación es esperar a que un cliente te recomiende, no tienes una estrategia comercial que puedas activar por tu cuenta.

Señales que indican que una pyme está lista para cambiar de sistema

No todas las pymes que utilizan herramientas antiguas están buscando un ERP. Algunas funcionan correctamente con sus sistemas actuales; otras tienen limitaciones, pero no consideran prioritario resolverlas.

Por eso, seleccionar empresas únicamente por tamaño, facturación o sector puede generar muchas conversaciones sin recorrido comercial. Detectar que una empresa está creciendo no demuestra que quiera implantar Odoo, igual que saber que utiliza Sage tampoco significa que necesite cambiar de proveedor: estas señales ayudan a decidir dónde investigar primero, no a confirmar una intención de compra.

Algunas señales que merece la pena investigar son:

  • Procesos que dependen de hojas de cálculo y tareas manuales: cuando distintos departamentos trabajan con información separada, pueden aparecer dificultades de coordinación, duplicidades o problemas para mantener los datos actualizados
  • Crecimiento de plantilla, nuevas sedes o cambios operativos: una empresa que aumenta su actividad puede necesitar revisar cómo organiza la información y coordina sus procesos
  • Limitaciones conocidas del ERP actual: las ofertas de empleo, las comunicaciones de la empresa o determinados comentarios públicos pueden aportar pistas sobre las herramientas que utiliza y sus posibles dificultades
  • Preparación de un nuevo ejercicio fiscal: la planificación presupuestaria y operativa puede abrir conversaciones sobre cambios en los sistemas, aunque la proximidad del cierre contable no implica por sí sola intención de compra

La prioridad no debería ser la empresa que más se parece a tu cliente ideal sobre el papel, sino aquella donde el encaje y el contexto justifican dedicar tiempo comercial.

El comité de decisión en pyme es corto, pero real

En una pyme, la decisión de implantar un ERP suele concentrarse en menos personas que en una gran empresa. Eso no significa que exista un único interlocutor ni que todos valoren lo mismo.

Gerencia puede estar preocupada por la capacidad del negocio para seguir creciendo sin aumentar la complejidad administrativa. Administración y finanzas pueden centrarse en la migración de datos, la continuidad de los procesos, la fiabilidad de la información y el riesgo de interrumpir la operativa. En determinados proyectos también participan responsables de almacén, producción, compras o tecnología, y cada uno conoce una parte diferente del problema.

Si únicamente hablas con gerencia sobre crecimiento y eficiencia, puedes dejar sin resolver las dudas de quien tendrá que gestionar el sistema. Si te diriges solo a administración con argumentos técnicos, quizá no estés explicando por qué el proyecto merece una inversión.

La captación comercial debería identificar quién tiene el problema, quién puede impulsar el cambio y quién participa en la decisión. No necesitas preparar un discurso completamente distinto para cada persona, pero sí adaptar la conversación a sus responsabilidades.

Un proyecto ERP puede parecer atractivo desde dirección y resultar inviable si no se han considerado los riesgos operativos que percibe el equipo encargado de utilizarlo.

Cómo evitar competir solo por precio

Cuando contactas con empresas sin una necesidad identificada y presentas una oferta genérica de implantación, resulta más difícil defender por qué tu consultora es una opción adecuada. El comprador puede terminar comparando tarifas porque no dispone de otros criterios claros para valorar las propuestas.

Para evitar esa situación, conviene trabajar sobre tres decisiones comerciales:

  1. Especialízate en el mercado que conoces: puedes priorizar un sector, un tamaño de empresa, una plataforma o un tipo de proceso donde tengas experiencia real, en lugar de aceptar cualquier oportunidad que implique instalar un ERP
  2. Busca empresas con una razón concreta para revisar sus sistemas: una limitación operativa, un cambio organizativo o una dificultad de coordinación ofrecen un punto de partida más útil que un mensaje genérico sobre transformación digital
  3. Mide qué segmentos generan conversaciones relevantes: analiza dónde aparecen reuniones cualificadas, qué problemas se repiten y qué oportunidades avanzan, y utiliza esa información para decidir dónde concentrar el siguiente esfuerzo comercial

Si una empresa solo necesita una herramienta básica que puede contratar y configurar por sí misma, quizá no tenga sentido proponerle un proyecto consultivo de implantación.

Cuándo tiene sentido ampliar la captación propia

La especialización también exige descartar cuentas. Si no tiene presupuesto, no reconoce el problema o no dispone de nadie que pueda asumir el proyecto internamente, insistir comercialmente puede consumir recursos sin acercarte a una oportunidad viable.

Si tu consultora está especializada en implantaciones complejas, captar proyectos pequeños con escaso margen puede ocupar capacidad que necesitas para trabajos donde realmente aportas valor. El objetivo no es llenar la agenda de reuniones ni competir en todas las solicitudes de presupuesto: es conseguir conversaciones con empresas donde la necesidad, el alcance del proyecto y tu especialización puedan encajar.

En Meetr enfocamos la generación de oportunidades B2B en seleccionar cuentas con criterios comerciales claros, investigar señales de contexto y cualificar las conversaciones antes de trasladarlas al equipo de ventas. Para una consultora que implanta Sage, Odoo u otros ERP, este enfoque permite trabajar la captación propia sin depender únicamente de las recomendaciones ni competir por cualquier proyecto disponible.

Preguntas frecuentes

Servicio relacionadoImplantadores de ERP genéricoCómo priorizamos cuentas por señales de proceso manual, crecimiento y momento presupuestario, en lugar de perseguir cualquier pyme.

¿Quieres aplicar esto a tu pipeline?

Cuéntanos a quién vendes y qué ticket medio manejas. Te decimos con franqueza si encajamos.

Agenda una llamada